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La ventana indiscreta

Ene-3-2013 By admin

Cada día, decenas de personas en todo el mundo pierden su empleo por culpa de indiscretos comentario

Todo sobre mi jefe: el reencuentro

Dic-31-2012 By admin

Tras mucho tiempo, y haber dado esquinazo a mi exjefe en una ocasión aparentemente ineludible, este año decidí dejarme de tonterías y verlo. No es que no lo hubiera visto, que un día lo vi conduciendo su coche naranja a 50 km/h en primera (lo sé porque lo vi arrancar y no cambiar, además de que oí el terrible rugido del motor, pero esta vez desde fuera).

Para ser francos, la situación comenzó con un “prereencuentro”. Coincidí en un cursillo con el que entró a sustituirme, algo que sabía de antemano que iba a suceder. Lo que no esperaba es que otro de los que iban al cursillo supiera cuál es mi dedicación actual y además se dedicara a preguntarme por cómo me iba cada día durante más de media hora. (¿Adivináis quién era el tipo preguntón?) Inevitablemente, al final se enteró todo el mundo del cursillo.

Como decía, inevitablemente al final mi sustituto se enteró de que trabajo como profesor. En vista de que iba a tener que confesar, decidí confesar unas cosas, callarme otras y a exagerar otras. Todo con vistas a que largara más pronto que tarde a mi exjefe lo bien que me iba.

Así que como quien no quiere la cosa le terminé preguntando, el último día de curso a última hora, sobre los ganaderos y su jefe. Que me acordaba de ellos, que les mandara saludos, pero que no echaba nada nada de menos ni el frío ni las condiciones de trabajo. Que había empezado a trabajar en marzo, que fue presentarme y sacarme oposición. Esto le tuvo que escocer, porque él se estaba preparando oposiciones para OCA (no, no digo que fuera para ganso, pero poco le faltaba). Añadí que tenía trabajo para largo, ya que me había quedado el 2º de Aragón. Para colmo, al despedirse de mi, casualmente tenía el coche cerca. El coche de mi novia, en el que al ir a montarme me dijo “anda, ¿te has quitado la furgoneta?”. “¡Qué va!”, respondí. “¡Es que además me he comprado este coche, pero la furgo la sigo teniendo!” Eso para que meditara sobre su sueldo y la suerte que he tenido yo al sacarme unas oposiciones que ya hubiera querido él sacarse.

Luego mi jefe me repreguntó sobre dónde trabajaba y desde cuando, algo que le repetí y se tuvo que creer. Estoy casi seguro que le di donde más le escocía, en pleno bolsillo, porque el muy tonto l’haba podría haberse ahorrado la jugosa indemnización esperando unos meses, o cuando menos haberme pagado bastante menos por la primera reforma laboral que hubo.

Bueno, con esto he terminado de vomitar toda la hiel que tenía guardada dentro. A partir de ahora, lo poco que escriba será bien sobre anécdotas que me quedaron en el tintero, o bien sobre las que me van ocurriendo ahora en el nuevo trabajo.

Deseos para el 2013

Dic-31-2012 By admin

Hoy, último día del 2012, voy a apoyar la iniciativa del blog ¡Mamá qué Sabe! y voy a compartir con

Vuelta al cole

Dic-29-2012 By admin

Me siento como una niña de 5 años, que es la edad a la que se empieza a aprender a esquiar aquí, según lo que me han contado esta misma mañana. Y no me refiero únicamente al hecho de estar aprendiendo a hacer este trabajo, que como sabéis es nuevo para mí, sino al idioma. Cada día aprendo como mínimo una palabra o expresión nueva, por lo que poco a poco voy entendiendo las cosas que me piden que haga… No como uno de los primeros días, que tuve que llevar 4 cervezas a la cocina para el Austriaco y algunos más y, como no lo entendí bien, las acabé tirando y hubo que preparar otras tantas… ¡Menos mal que les dio la risa!

Mis preguntas habituales de todos los días suelen ser “Was ist das?” (= ¿qué es eso?) y “Wie heißt das?” (= ¿cómo se llama eso?) a lo que añado un dedo señalando el objeto o alimento en cuestión para enfatizar mi duda y dejar claro lo que necesito. Es un sistema bastante primitivo, pero suele funcionarme. El otro día incluso me sirvió para aprender una palabra en español: una de las ensaladas del buffet llevaba Vogerlsalat, y el diccionario me dijo que eso, en español, se llama rapónchigo. Cuando le expliqué al Austriaco que yo nunca lo había visto y, mucho menos, comido, me preguntó cómo se llama eso en español (no pude decírselo, porque aún no lo había buscado) y si aquí no comemos ensaladas. ¡Qué majo es!

Las palabras más importantes que he aprendido estos días son:

  • Polieren = pulir.
  • Folieren = que en el diccionario no aparece porque es un verbo que deduzco que proviene de una marca, pero significa algo así como “envolver alimentos en papel transparente para conservarlos de la forma adecuada”. Nosotros no tenemos ningún verbo que diga todo eso, ¿verdad?
  • Decke = mantel.
  • Zudecken = quitar el mantel.
  • Ausdecken = poner la mesa.

Hay otras palabras que ya conocía, pero que no había utilizado hasta hace un par de días. De todas ellas quiero destacar una: Trinkgeld (= propina). Sí, amigos, ya he recibido mis primeras propinas. La primera de todas ellas llegó la mañana del día 25 de la forma más inesperada. El señor al que le serví mal la cena, que es el padre de una de las Andaluzas (os recuerdo: las que hablan en dialecto y no las entiendo), se me acercó y me entregó dinero en la mano, y a mi Compi Maja le hizo lo mismo.

Al no saber qué hacer con ello, le preguntamos al Camarero cómo funciona aquí el tema, y nos explicó que hay dos variantes: en la recepción hay una hucha en la que los Gäste pueden echar dinero si quieren. Si dejan algo encima de una mesa cuando se marchan (el último día que están con nosotros), ese dinero se introduce en la hucha y se reparte entre no sé si los 4 camareros que somos en total, o si contamos con alguien más. Tendré que averiguarlo. La otra opción es que nos den el dinero en la mano, lo que significa que es para nosotros y no tenemos que compartirlo.

Bien, pues yo he aprovechado y con la primera propina que he recibido en mano me he hecho este regalo:

Auto regalo

Auto regalo

¡Mi peli favorita! Estaba rebajada a 19,95, y aún así me han sobrado 0,05 € de la propina del hombre. Eso sí, empezaré viéndola en versión original, porque dudo que vaya a entender algo en alemán…

Y mi segunda propina la he recibido esta mañana. Algunos de los Gäste que están estos días con nosotros solamente hablan inglés, de forma que a ellos les sirvo yo ya que la Compi Maja no entiende bien ese idioma. Hoy se han marchado die Gäste auf Tisch zwei (= los de la mesa dos), un matrimonio muy amable con una hija guapísima, a los cuales llevo atendiendo una semana aproximadamente. Tras despedirse y salir del restaurante, he caído en la cuenta de que hoy era su último día con nosotros y no les he deseado buen viaje (mal hecho por mi parte), y a los dos o tres minutos el hombre ha regresado. Como hay muchos Gäste que suelen volver un rato después de desayunar pidiendo alguna bebida, yo pensaba que este señor necesitaba un té o alguna otra cosa, y cuando le he preguntado si podía ayudarle en algo, me ha dado 5 euros, también en la mano. ¡Qué amable! Tengo que fabricarme una hucha para guardar todo ese dinero, ahorrarlo, y contarlo de vez en cuando para saber si los clientes están contentos conmigo o no.

Mi próximo objetivo son los de la mesa 5, una familia de 4 personas que sabe que soy española, puesto que me han preguntado de dónde vengo. Al igual que pasaba con el matrimonio, solamente hablan en inglés, y poco a poco incluso mantengo conversaciones con ellos. Esta mañana hemos estado hablando de platos típicos españoles y del tiempo, y cuando les sirva la cena les preguntaré si han pasado el día esquiando y cómo están. Y no solamente por intentar obtener una propina cuando se vayan, sino porque son realmente amables, y eso se nota. Parece una tontería, pero se le puede llegar a coger cariño a los Gäste cuando les ves tantas veces a lo largo del día.