¿Te reúnes o trabajas?
Siempre me ha gustado leer las viñetas del gran Forges en el diario El País; me hacían gracia sus monigotes de trazo simple, esos personajes de grandes nasos, pero sobre todo, el contenido de los bocadillos a través de los cuales hablaban y que realmente daban el contenido al dibujo.
Recuerdo y a menudo, he comentado con compañeros de trabajo, una viñeta en la que un empleado preguntaba a otro: “¿te reúnes o trabajas?“. Esa cuestión, paradigma del desarrollo organizacional básico en cualquier empresa es hoy en día una de las muestras más evidentes de cómo se están haciendo las cosas en muchas compañías españolas.
Vienen a mi memoria, en mi pasado profesional más reciente, interminables reuniones en las que se exponían argumentos desordenados, puntos de vista a lo “Sálvame“, es decir gritando y tratando de aplastar con decibelios lo que la razón no sostenía ni con alfileres, sólo por el hecho de aparentar que lo que uno decía era más importante que lo que exponía el resto.
Recientemente, también revivo cómo directivos, de esos nacidos del “padrinismo, el enchufismo o el por ser vos hijo de quien sois“, abandonaban reuniones convocadas por ellos mismos porque una comida urgente y 45 minutos de siesta les reclamaban en sus aposentos. Aún frescos en mis oídos permanecen esos infernales sonidos de Blackberry, Iphone, Ipad o similares que les avisaban de que la langosta servida en sus casas por el servicio doméstico no podía esperar. Esos mismos directivos (y os recuerdo que la etimología de la palabra tiene raíz latina, aludiendo a quien dirige, del vocablo “dirigere” que significa ordenar en muchas direcciones, es decir, una tarea eminentemente administrativa) que nos reunían para preguntar únicamente por resultados, sin tan siquiera ser capaces de sumar dos más dos.
“Está vacilándonos”. “¿Va de listo o qué?”. “¡Joder con el nuevo, qué fuerte empieza!”
Éstas y seguro que muchas otras reflexiones debieron pasar por la cabeza del primer equipo de trabajo que tuve el placer de dirigir, cuando convocados con anterioridad a nuestra primera reunión, recibieron en sus correos electrónicos un “orden del día“, puntos que seguiríamos posteriormente con meticulosidad, reloj en mano y orden.15 minutos escasos de reunión, las labores repartidas, los mensajes explicados con claridad, ruegos y preguntas finales, y todo al mundo a trabajar con la sensación de haber sido escuchados y no haber perdido más tiempo del estrictamente necesario, lejos de aquellos “ejercicios comerciales” que tanto gustaban a uno de los jefes y que podían prolongarse por horas y horas.
Lamentablemente, aquello de la gestión del tiempo, en la que tantos otros dirigentes recientes han invertido cantidades ingentes de dinero de sus organizaciones, para enseñarme/enseñarnos a emplear bien nuestras horas en el puesto de trabajo, no se les pegó en absoluto. Confundían el “orden del día” con el “menú del día” sin el que nos quedábamos o que aún tratábamos de digerir en nuestros estómagos, cuando nos convocaban a inaplazables reuniones a la hora de comer o inmediatamente después… El sopor hacía el resto.
Reuniones que solían empezar tarde y acabar todavía más tarde; convocadas mal y pronto, no en cuanto a horario se refiere (“a quien madruga, Dios le ayuda“), sino con la improvisación del que no puede ocultar sus carencias porque no sabe, o de quien debe rendir cuentas posteriormente al ser superior, sin saber sobre tales o cuales asuntos.
Ahora que tan preocupadas están las empresas por la reducción de costes, aún a costa del principal activo de sus compañías: el humano, me gustaría terminar esta nueva entrada con una reflexión numérica muy simple.
- Si un trabajador tiene un salario bruto anual de 30.000 €.
- Si una cifra aproximada de horas laborales por año trabajado podría ser de 1.740 horas.
- Al dividir, obtenemos que cada hora de trabajo de ese empleado, le cuesta a la compañía 17 €.
- Supongamos ahora que la empresa tiene 1.000 empleados.
- Y que cada empleado dedica un promedio de 2 horas semanales a reuniones infructuosas, inútiles, mal convocadas, pésimamente organizadas e improductivas.
“La empresa estaría desperdiciando un millón y medio de euros anuales en reuniones. Una cifra escandalosamente preocupante como para detenerse a reflexionar en si merece la pena reunirse o trabajar“.
¿No os parece? Os dejo… tengo una reunión.
Comunicación Sana
Y tú… ¿Qué tal te comunicas? Hay personas que tienen dificultades cuando tienen que hablar con el jefe… otros que dudan a la hora de expresar a su pareja cómo se sienten… también hay casos, muy frecuentes, de gente que se atasca a la hora de expresarse en una situación de conflicto, bien sea personal o profesional.
Sea con la familia, con los amigos o con los compañeros de trabajo, establecer una buena comunicación con ellos es garantizar una mejora en nuestras relaciones.
En Crecer – Crecer, hemos detectado que son muy frecuentes las carencias en nuestros procesos de comunicación, por eso estamos organizando un taller en Madrid para el próximo sábado 26 de mayo, por la mañana, en el que vamos a hablar de comunicación, de gestión de conflictos y de herramientas que nos ayudan a mejorar nuestras habilidades de comunicación, entre otras cosas.
No te lo pierdas, tenemos pocas oportunidades de juntarnos todo el equipo y en esta ocasión lo hemos conseguido para ofrecer pautas prácticas y experiencias en las que a buen seguro te vas a reconocer…
Aquí tienes toda la información. Folleto Comunicación Sana
Qué enseñar
No hay quien nos entienda a los adultos responsables de la educación de los pobres niños.
Por un lado, estamos llenos de miedos y de ganas de enseñar. Nos encanta coger a un niño y explicarle, enseñarle todo lo que nosotros ya sabemos y él aún no ha descubierto. Comúnmente tenemos la idea de que el pobre, como es pequeñito, no va a poder conquistar el mundo por sí mismo, así que nos necesita para descubrirle el entorno. Te cojo de la mano para enseñarte a andar (cuando aún lo que tienes que hacer es gatear), te hablo con palabritas para que me entiendas, este cuento no porque es muy complicado para ti, mira así se dibuja un caracol, ahora vamos a jugar con las maderas y hacemos una torre grande… y por supuesto, cosas más complicadas como leer, escribir, contar, calcular….puufff, eso no nos cabe en la cabeza que pueda aprenderse sin enseñanza.
Y por otro lado, estamos tan ocupados robando descubrimientos y pisoteando procesos, que no nos da tiempo a ver qué necesita un niño. Un niño para trabajar, necesita buen material, necesita orden, necesita HÁBITOS de trabajo. Y este aspecto de la enseñanza no se trabaja: normas, uso del material y respeto, por mí, por mi trabajo y por el de mis compañeros.
¿Y cuál es la consecuencia de esto?
Pues que los niños se creen todo lo que les hemos contado: que aprender es difícil, que como son pequeños no pueden aprender por sí mismo, que necesitan a alguien que les enseñe. Y que como el conocimiento del mundo ya está programado por nosotros, pues no necesitan hacerse preguntas y mucho menos buscar respuestas ni tener interés por nada.
Hay niños que te pueden leer un texto en voz alta, pero no saben coger un libro, no saben pasar páginas, no saben tratar un libro, no han visto un índice, una solapa, un marcapáginas, subrayar lo importante, no saben buscar un libro en una estantería…. Hay niños que te pueden hacer páginas y páginas de ejercicios, pero no saben coger un lápiz, no saben sentarse delante de un trabajo, no saben organizarse el trabajo, no saben buscar la solución en otro libro, no saben cómo hacer para que no se les arrugue todo el trabajo…..
Puestos a enseñar, ¿por qué no dejamos de enseñar contenidos, y nos paramos a enseñar hábitos de trabajo?
Pensión para todos los mexicanos a partir de los 65 años
DÍA 35
+ Compromiso 47, como parte del Sistema de Seguridad Universal
+ En México, hay 4.5 millones de adultos mayores sin seguridad social
+ En obras en León, en convivio con trabajadores de la construcción
(Discurso ante un grupo de trabajadores de la industria de la construcción con motivo del Día de la Santa Cruz, en las obras de un fraccionamiento al norte de la ciudad, acompañado del candidato del PRI al Gobiern de Guanajuato, Juan Ignacio Torres Landa, en la ciudad de León, Gto.):
Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.
Me da mucho gusto estar hoy aquí una vez más en Guanajuato, particularmente en esta importante ciudad de León.
Y de saludar a mis compañeros de Partido, mis compañeros de campaña, quienes están realmente acreditando ante los guanajuatenses por qué somos la opción de cambio responsable para el país y para este gran Estado.
Me da mucho gusto haber escuchado y acompañar a mi compañero de Partido y candidato a Gobernador del Estado, y quien lo habrá de ser con el apoyo y respaldo mayoritario de los guanajuatenses, a Juan Ignacio Torres Landa, futuro Gobernador de Guanajuato.
Y a mi muy querida amiga, Bárbara Botello, quien es la candidata a la Presidencia Municipal de León.
Me da mucho gustar estar aquí contigo, Bárbara. El estar acompañado de ustedes en este encuentro con los trabajadores de la construcción en este día 3 de mayo, Día de la Santa Cruz. Y fecha que los trabajadores de la construcción tradicionalmente y por años han ocupado y han hecho de ella fecha de celebración de quienes dedican su trabajo, su esfuerzo, toda su entrega cotidiana a la construcción de nuestro país.
Quiero desde aquí, desde León, Guanajuato, y en compañía de los trabajadores de la construcción, que gentilmente me dan la oportunidad de estar entre ustedes, saludar a todos los trabajadores de la construcción de nuestro país, a quienes debemos el desarrollo urbano, el desarrollo que México ha tenido en su arquitectura, en su construcción, en todos estos años.
¡Felicidades a los hombres de la construcción de todo México! Que desde aquí les extiendo un abrazo cordial y afectuoso.
Y realmente me motiva estar entre ustedes.
Cuando fui Gobernador del Estado de México, en una fecha igual recorríamos el Estado, viendo el desarrollo de la entidad. Hoy, en esta aspiración que tengo de convertirme en el Presidente de todos los mexicanos, qué bueno que tenga oportunidad de estar aquí en Guanajuato, en esta ciudad de León, en este desarrollo que se viene haciendo, y al lado de los hombres de la construcción.
NOS HACE FALTA LA CHELA
Sé que iba saludándoles en el paso a este lugar y veía a algunos con cara de triste, y digo: “Es que puro refresco, nos hace falta el piquetito, nos hace falta la chela” esa va a llegar después, ya me dijeron, de este evento.
Rafael, que está aquí junto a mí, y que me fue presentando a quienes están en la construcción, a sus familiares. Saludo aquí a las familias que están acompañan a los hombres de la construcción; a las mujeres, que aunque menos, pero también tan metidas en la construcción.
Y a todos les quiero felicitar, agradecer este espacio de acercamiento, de encuentro, que ustedes me permiten, y que desde aquí pueda realmente felicitar a todos los hombres de la construcción.
Esta es una oportunidad para decir que gracias a ustedes, a quienes están dedicados a la construcción, México ha crecido, tres de cada cuatro mexicanos viven en las ciudades de nuestro país, en las zonas urbanas.
Y que el gobierno que quiero encabezar habrá de ocuparse de construir políticas que permitan que las familias mexicanas vivan con mejor calidad de vida. Y queremos ser la opción de cambio responsable ante lo que observamos en el México de hoy: un México que lamentablemente vive en la inseguridad, y ustedes familias, hombres de la construcción lo saben; un México que lamentablemente en varias entidades se acentúa la crisis por la inseguridad; un México que lamentablemente en los últimos cuatro años se ha incrementado el número de mexicanos en pobreza.
LAMENTABLE QUE HAYA NIÑOS QUE SUFREN HAMBRE COTIDIANA
Y más lástima que dentro de esa pobreza, haya familias, haya niños que ni siquiera tengan qué comer, que vivan y que padezcan hambre de manera cotidiana.
También lamentablemente observamos cómo el crecimiento económico, bajo crecimiento económico que México ha tenido, ha impedido que se generen oportunidades de empleo para los mexicanos.
Y siendo además un país mayoritariamente de jóvenes, donde un alto porcentaje de la población es joven en capacidad productiva, en capacidad de trabajar, no lo pueden hacer, porque no hay esas oportunidades.
Esto, amigas y amigos, es lo que queremos cambiar. Esta condición que lamentablemente se ha agravado en los últimos años, cuando la expectativa de la sociedad mexicana era otra, vamos a cambiarla.
CAMPAÑA DE PROPUESTAS Y DE COMPROMISOS ESPECÍFICOS
Vengo haciendo una campaña de seriedad y de respeto, con toda la sociedad mexicana, con ustedes que están aquí, y quienes me han observado a lo largo de esta campaña podrán atestiguar que la campaña que vengo haciendo es una de propuestas, es de compromisos específicos de lo que voy a hacer; pero, además, compromisos realmente viables, que son realmente posibles.
Y no estoy buscando hacer una campaña inspirada en la demagogia, en el populismo o en lo que no se pueda llevar a cabo. Prefiero ser claro, quiero ser veraz en mis propuestas, y vengo afirmando lo que voy a llevar a cabo; vengo incluso firmando mis compromisos, en lo que fue una fórmula que sirvió bien en el Estado de México, y que dejó acreditado en el Estado de México que los compromisos que firmé en su momento se cumplieron.
Y que hoy, al igual que entonces en el Estado de México, hoy lo quiero hacer con todo el país, para que la gente sepa muy bien a qué me estoy comprometiendo; para que la gente de México pueda evaluar la gestión de mi gobierno, a partir de ir observando cómo se van cumpliendo los compromisos.
Y déjenme, además, decirles algo: lo que más alienta, lo que más inspira la actuación o lo que quiero hacer por México, es este contacto permanente con la sociedad mexicana, con los distintos sectores que le representan, hoy con los trabajadores de la construcción y, en otros momentos, con quienes son parte de las distintas etnias del país, con quienes están las distintas regiones de México. Y justamente al saludarles, al escucharles, puedo ir recogiendo lo que son sus principales preocupaciones.
Aquí me explicaban hace un momento y varios me demandaron: “Ayúdenos, para que el ingreso que tenemos, nuestro sueldo, se incremente, sea mejor, y eso nos permita vivir en mejores condiciones”.
SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL UNIVERSAL
Y es que realmente, algo de lo que México padece, y me he propuesto de manera muy ambiciosa y sea realmente un gran logro para el país, es el impulsar la seguridad social para todos los mexicanos. ¿Qué significa esto?, que muy pocos mexicanos, cuatro de cada diez mexicanos –ni siquiera la mitad de ellos– tienen seguridad social o tiene seguro social o tienen el ISSSTE o algún otro beneficio de algún otro instituto de seguridad social de los que hay en el país; pero muy pocos tienen derecho a los beneficios de la seguridad social.
Me he comprometido a impulsar un sistema de seguridad social universal en todo México; un sistema de seguridad social que alcance y beneficie a todos los mexicanos, por la condición de serlo; no necesariamente por estar en un empleo formal, como actualmente ocurre, sino porque siendo mexicanos, realmente tengan derecho a la seguridad social.
¿Y cuáles son los beneficios que vengo postulando dentro de la seguridad social?
El primero, es el derecho a la salud. Acceso a los servicios de salud.
Segundo, el derecho a un seguro de riesgo de trabajo. Porque alguno que eventualmente sufra algún accidente dentro de su trabajo, debe también tener la garantía del ingreso por no poder trabajar mientras enfrenta la discapacidad o convalecencia por algún accidente.
Tercero, un seguro de desempleo. Para que quien no teniendo empleo o quien lo haya perdido, en el tiempo que le lleva recuperar el empleo pueda también tener un ingreso mínimo.
Y cuarto, y muy importante y que está vinculado a lo que hoy quiero firmar ante los trabajadores de la construcción, que es la pensión para el retiro.
Hoy, las familias que llegan a la edad adulta –se preguntarán ustedes–, ¿de qué viven? Si ya no tienen manera de trabajar, difícilmente alguien les contrata. Y entonces, ¿de qué viven?
Si tienen seguridad social, pensión que les da el instituto al que corresponda; pero si no, realmente viven a expensas de tener algún apoyo que reciban de sus familiares, o quizá el estar inscrito en algún programa de gobierno, a veces municipal, estatal o federal, es como logran sortear y sobreponerse a las condiciones adversas que van enfrentando en la edad adulta.
Quienes me escuchan, las familias aquí presentes, saben que algún día llegarán a la edad adulta, y habrá de preocuparles y angustiarles de qué van a vivir. Y por eso, mi compromiso para crear un sistema de seguridad social, un seguro social para todos los mexicanos.
PENSION PARA LOS ADULTOS MAYORES, A PARTIR DE LOS 65 AÑOS
Hoy aquí voy a firmar un compromiso muy importante, que es uno de los beneficios que está inscrito dentro de esa seguridad social, que quiero comprometer para todos los mexicanos, que es la pensión para los adultos mayores a partir de los 65 años. Que todos los adultos mayores de 65 años reciban una pensión para su edad adulta, para su retiro.
Este será el compromiso que hoy ante ustedes firme, que es la pensión para el retiro a adultos mayores de 65 años de todo el país. Y que será un beneficio que alcance a todos los mexicanos.
Y déjenme decirles de qué estamos hablando, para darle realmente dimensión al compromiso, y sobre todo la importancia que tiene.
En México viven 7 millones y medio de personas que tienen más de 65 años de edad; de ellos, solamente 3 millones tienen seguridad social, 4.5 no la tienen. Y es por ellos, por quienes estoy firmando este compromiso, para que esos 4 millones y medio de adultos de más de 65 años, tengan un mínimo de ingreso para su edad adulta.
Y con esta seguridad social que estoy comprometiendo, será posible que a todos los mexicanos les lleguen estos cuatro beneficios, a los que me he referido, de un sistema de seguridad social universal para todos los mexicanos.
Por ello, me resulta muy importante hacer este compromiso para todos los mexicanos, pero también resulta relevante hacerlo en este día ante los trabajadores de la construcción.
Por ello, les agradezco, que siendo ustedes testigos de este importante anuncio, me acompañen y sean parte de quienes habrán de recibir este beneficio. Porque hay que decirlo: dentro de los trabajadores de la construcción, un alto porcentaje, 75 por ciento de ellos no están cubiertos por la seguridad social.
Esto va a cambiar, es compromiso de la opción que represento, de un servidor, que con su apoyo, de llegar a la Presidencia de la República, habré de cumplir para todos los mexicanos.
Amigas y amigos:
En ello concluyo realmente esta intervención, reiterándoles mi agradecimiento por su hospitalidad, y deseándoles que tengan una feliz celebración del Día de la Cruz.
Que la pasen muy bien. Ya me voy, para que ustedes puedan celebrar a gusto, para que se puedan echar sus chelas.
Más me van a aplaudir ya para que me vaya, que para que me quede.
Pero voy a firmar, ante ustedes, este importante compromiso, que será para ustedes y para todos los mexicanos.
RESPETO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Antes de ello, quiero felicitar a los medios de comunicación, a los periodistas y a quienes representan a distintos medios de comunicación, en este Día Internacional de la Libertad de Expresión.
Les felicito por este día, que precisamente marca un principio, una fecha para celebrar un principio, que debe defenderse invariablemente, que es la libertad de expresión.
Les felicito, porque ustedes hacen de ello un ejercicio cotidiano en la tarea periodística que realizan.
Desde aquí, con ustedes, que me hacen favor de acompañar, cubriendo toda esta campaña, y a sus compañeros de labor periodística, mi más amplio reconocimiento y mi felicitación a través de ustedes mismos.
¡Muchísimas felicidades!
El compromiso dice así, y que es uno de los cuatro importantes beneficios del Sistema de Seguridad Social Universal, que estoy comprometiendo para todos los mexicanos:
“Compromiso de Carácter Nacional. Pensión para los mexicanos de 65 años en adelante”, beneficio, insisto, para todos los mexicanos que lleguen a la edad adulta, y que merecen vivir en condiciones dignas. Y este es justamente el compromiso que estoy haciendo, para que México cambie y pueda estar mejor.
Que sea por el bien de las familias de México y de todo el país.
¡Felicidades!
DISCURSO en el convivio con trabajadores de la construcción, en el Día de la Santa Cruz, en León, Gto., 3 mayo, 2012.-










