Archivo mes Febrero, 2011
Utopías
Recientemente leí un artículo en el que se desvelaban algunos consejos y recomendaciones sobre cómo trabajar menos y rendir más. Porque, al parecer, y contrariamente a lo que muchas personas piensan, más no es sinónimo de mejor. Vamos, que estar diez horas en el curro no significa ser un buen empleado.
En el mismo escrito se apuntaba que, según los expertos, estar más horas con la familia, los amigos, ver una película que nos guste o leer un buen libro, puede resultar muy productivo porque se alimenta el conocimiento, se recargan energías, uno se relaja y después tiene más iniciativa para desempeñar el trabajo diario.
En estos tiempos de crisis, en el que muchos empresarios se aprovechan para pagar menos a sus empleados, exigirles más horas y que realicen tareas adicionales que no les corresponden para evitar nuevas contrataciones, resulta utópico que alguien hable de medir esfuerzos, flexibilidad horaria, de discernir lo que es productivo y lo que no lo es para mejorar los resultados del trabajo, tener los objetivos claros y priorizar las tareas. Ni que hablar de lo que denominan “malos hábitos”, una mala costumbre que está relacionada con saber decir que no a tiempo.
Sobre todo esto último, que para algunos, más que una mala costumbre es, directamente, sinónimo de despido.
ALGO DE MARNIE…
Acabo de terminar de ver “Marnie, la ladrona” de 1964, dirigida por Alfred Hitchcock.
Hacía siglos que no la veía. Y me sigue gustando. Lo cierto es que siempre me han llamado la atención la mayoría de sus películas. He disfrutado viéndola sola en casa, tumbada en el sofá, y únicamente acompañada con mi paquetito de clinex. Este resfriado o alergia, no se decide a abandonarme.
A veces se necesita de ese espacio para poder disfrutar de lo que verdaderamente nos gusta. Eso si, he echado de menos un buen chocolate caliente.
Creo que en distintas medidas o niveles, todos tenemos algo de Marnie. Todos albergamos algún tipo de trauma o historia rara, en nuestra mente. ¿Motivos? Muy diversos… La separación de nuestros progenitores, la nuestra propia, el fallecimiento de alguien muy querido, un accidente… o un simple hecho, un simple instante, que se nos ha quedado grabado en la cabeza. Se ha quedado en nuestro subconsciente y se activa cuando lo relacionamos con según que cosas. Algo o alguien le da a un botón invisible y…
En fin! Aquí ha sido puente, puente de Andalucía. Un puente tranquilo, sin mucho que contar. Eso si, mucho sol. Mañana volveremos a la rutina de cada dia. ¿Que nos deparará?
¿Habrá alguien especial esperándome detrás de una esquina cercana? ¿Me llamarán de alguna empresa para ofrecerme una interesante propuesta laboral?
No se si realmente tengo traumas, si son histerias, manías… No lo sé! Y tampoco quiero darle demasiada importancia.
Ahora me voy a concentrar en esta noche. Y mañana será mañana. Y espero veros por aquí con o sin ellos. Tenemos que seguir adelante por nosotros mismos. En ocasiones llega a dar miedo, nos volvemos perezosos, pero siempre nos queda la cosilla de la aventura.
“Ser valiente no consiste en no sentir miedo, sino sentirlo y aún así, seguir adelante”.
No sé quien lo escribió, pero tiene toda la razón.
Que paséis una agradable noche.
milhistoriasdemujer@hotmail.com

